miércoles 18 de enero de 2012

Karen Valladares, de nuevo nos trae su más reciente poesía

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Karen Valladares, Honduras,1984
Hablaré de mi infancia
 
 Hablaré de las pequeñas crueldades de la infancia,
Anne Sexton

Hablaré de mi infancia,
de mis vestidos cuadriculados,
de mis muñecas polvosas,
de mi casa de madera.
Y diré que soy la segunda hija,
 y diré que soy la única mujer,
la que siempre jugó sola,
con todos los fantasmas de la casa,
la temerosa.

Hablaré de mi infancia
de todas las enfermedades que me rodeaban,
del viento que congelaba la ventana desplomada,
de todas las veces que mis padres llegaban del trabajo a media noche;
de las voces que venian del patio trasero,
de los fantasmas que me hablaban desde el armario,
desde el libro añejado que jamás intenté leer
y que no recuerdo su titulo.
Desde el vidrio empañado del espejo;
otra vez el espejo empañado.

Hablaré de mi infancia
sin temor a regresar a ella
a volver a vivirla,
 a volver a caminar,
con las rodillas empolvadas,
con el pelo largo hasta la cintura,
con la fría timidez en mis ojos,
con el silencio rebalsándose" en mi boca,
con la soledad en mi cuarto,
con la soledad en todas las paredes de mi casa,
con la soledad ,
siempre la soledad
callándome la voz inocente
que guardé toda  en mi infancia




Tan cruel todo

Tan cruel la vida,
el amor,
la distancia,
el silencio,
el vacio de mis ojos y los tuyos,
el frio de mi espalda,
la ausencia de tu cuerpo,
la tibieza de mis pies,
mi cama vacía,
mis manos esperando.

Tan cruel entonces la espera
el reloj en marcha,
el tiempo;
el maldito tiempo que no marchita
que no se consume,
que no se ahoga,
que no se mata de una sola vez
el maldito tiempo
que no cabe en el puño de mis manos
en una mirada arisca
en un murmullo apenas.
Tan cruel el mundo
la vida
el tiempo
el amor
siempre el amor
ese fruto que se pudre aveces en nuestra boca
eso, es lo más cruel
lo más lejano, a veces
lo más impío
lo más inmortal.
Lo màs terrible que le puede pasar a un ser humano.


 LOCA

 Me he vuelto loca
Me considero Pavlot
Llena de perros por todos lados.
Cuidándolos mansamente como si en verdad fueran mis hijos.
A cada uno les he dado un nombre y un apellido.
Quizá hasta una historia.





Me he vuelto loca.
Me considero la mujer de todos los hombres
Porque todos los hombres quieren amarme
Soy los angeles de Pizarnik
Y me desespero cada vez que pierdo los hilos de Ariadna
Para llegar al hombre amado.

Si me he vuelto loca
creo en el suicidio
y pienso eternamente en Virginia y en Plath
y en Storni, y pienso que junto a ellas yo debería de estar en el otro mundo;
tomando el te a las 3 de la tarde y hablando cualquier cosa menos de poesía
en cualquier terraza polvosa de esta ciudad maloliente y nauseabunda




 Me he vuelto loca
y me arranco los pelos
los ojos
la mirada
el vestido o el bluejeans
los zapatos  de charol
las uñas mugrientas
y la boca torcida.
asi de loca he quedado.
Ni Freud me ayudara con sus teorías
mi locura es eterna
infinita
ciega
y un poco romantica algunas veces.


Me he vuelto loca
me invento un nombre todos los días
porque todos los días creo que soy una mujer diferente.
Si, soy la loca de la casa; lo admito
y nadie mejor que yo saborea la locura en todos sus ángulos.

 © Poema de Karen Valladares tomado del libro Maldita poesia

viernes 6 de enero de 2012

Leonard Cohen

 





Leonard Norman Cohen, poeta, novelista y cantante canadiense, nació el 21 de septiembre de 1934 en Montreal. El 1 de junio de 2011 fue galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de las Letras.
Conocido especialmente por su faceta de cantautor, sus letras son muy emotivas y líricamente complejas; ha vivido en Montreal, Londres, Grecia, Nueva York y Los Ángeles. Sus tres ejes temáticos predominantes, el amor, la religión y las relaciones de pareja, deben más a los juegos de palabras y metáforas poéticas que a las convenciones de la música folk. Cohen canta con una voz peculiarmente grave, ha influido en muchos otros cantautores y sus canciones han sido interpretadas por muchos otros artistas. A causa del pesimismo que irradia su música, la prensa lo ha considerado "el depresivo no químico más poderoso del mundo".
Los temas recurrentes en la obra de Cohen son el amor y el sexo, la religión, la depresión psicológica, y la música en sí; aunque también ha abordado otros asuntos políticos, lo ha hecho a veces de modo ambiguo.

Me gustaría leer

Uno de los poemas
que me arrastraron a la poesía.
No recuerdo ni una sola línea,
ni siquiera sé dónde buscar.
Lo mismo
me ha pasado con el dinero,
las mujeres y las charlas a última hora de la tarde.
Dónde están los poemas
que me alejaron
de todo lo que amaba
para llegar a donde estoy
desnudo con la idea de encontrarte.


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Escuchando en todas las esquinas
A veces recuerdo
que he sido elegido
para perfeccionar a todos los hombres;
me lo recuerdan las luciérnagas,
el arroyo que pasa al lado de mi cabaña.
Si yo hubiera tenido que ser poeta
no podría hacer
los perfectos anillos de humo
por los que soy bien conocido;
me distraería
la posible belleza de mi pluma,
pero no lo soy;
me perdería,
me habría perdido con las mujeres
que tan implacablemente perseguí,
pero no lo hice,
yo estaba llamado a ser
la semilla de vuestra nueva sociedad,
yo estaba llamado a ser
el rey invisible y sin corte.
Yo soy eso:
el más claro ejemplo de realeza
que te sirve esta noche
mientras hace la cama para el perro
y las luciérnagas brillan
a sus distintas alturas.


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Has gemido alguna vez debajo de mí,
Virgen de la Amnesia.
He olvidado si te rendiste
y
déjame ser tu flamante juguete nuevo.
Soy el primero
en usar tus grilletes como si fueran
pulseras,
espía y traidor número uno
en los campos del cuarto de la pensión.

viernes 23 de diciembre de 2011

Paul Géraldy

Casualidad




Y pensar que pudimos no habernos conocido!
¿No meditas cuán buena nuestra fortuna ha sido
para que al fin estemos uno del otro al lado,
para que seas mía, para ser yo tu amado?

"El uno para el otro nacimos... Así dices.
Pero ¡qué coincidencias para ser tan felices!
Antes de que en la vida, con un amor profundo,
la suerte unido hubiera tu corazón al mío
-siendo el tiempo tan largo, siendo tan grande el mundo-;
vivimos separados, solos, con hondo hastío...
¡Y pudimos entonces, por capricho del hado,
en el haz de la tierra no habernos encontrado!

¿No has pensado, en el arduo sendero recorrido,
en los peligros graves y azares que ha corrido
nuestra dicha -esa dicha, manantial de ilusiones,
que el mundo entero ahora nos hace ver hermoso-
cuando el uno hacia el otro, con poder misterioso,
gravitaban callados nuestros dos corazones?

¿No sabes que ese viaje no tenía certeza,
el viaje hacia una noche por mí no presentida,
de que un capricho apenas o un dolor de cabeza
han podido apartarnos para siempre en la vida?

Nunca te había dicho, ¡cosa muy rara!, que
cuando por vez primera te vi, no me fijé
en que eras tú bonita; lo digo francamente:
te miré aquella noche con aire indiferente.

Con su risa, tu amiga mi tedio distraía;
fue más tarde cuando ambos cruzamos la mirada,
y si algo sentí entonces que hacia ti me atraía,
tú no lo comprendiste... Mas no me atreví a nada.

Si esa noche tu madre te hubiera conducido
más temprano a su casa, ¿qué habría sucedido?
¿Y si el rubor no hubiera de pronto, cuando el manto
te coloqué en los hombros, a tu rostro subido? .
Porque ésa fue la causa de todo lo ocurrido.

Aquella noche, aquélla de inolvidable encanto,
un retardo cualquiera, cualquier inconveniente
que en ese viaje hubiera surgido de repente,
esta embriaguez de ahora ninguno sentiría,
ni este placer sin nombre que absorbe nuestra mente.
En mi alma, que es otra, tu amor no existiría,
y tu vida, en mi vida nada... nada sería!

Corazoncito mío, que me apartas lo triste
de la vida, y alegras con luz mi porvenir...
Pienso en aquellos días cuando enferma estuviste
y creíamos todos que te ibas a morir.

Versión de Ismael Enrique Arciniegas





Dualismo


Explícame por qué dices "Mis rosas",
y "mi piano", y por qué frecuentemente
"Tus libros" y "tu perro", indiferente;
y di, por qué con aire placentero
me dices: "Unas cosas
voy ahora a comprar con mi dinero".

Lo mío es siempre tuyo, eso es sabido.
¿Por qué dices palabras que entre los dos han sido
y serán siempre odiosas?
"Mío y tuyo"... ¡Qué extrañas tonterías!
Si me amaras, "los libros" tú dirías,
y "el perro", y "nuestras rosas".

Versión de Ismael Enrique Arciniegas







Final

Adiós, pues. ¿Nada olvidas? Está bien. Puedes irte.
Ya nada más debemos decirnos... ¿Para qué?
Te dejo. Partir puedes. Pero aguarda un momento...
está lloviendo. Espera que deje de llover.

Abrígate. Está haciendo mucho frío en la calle.
Ponte capa de invierno. Y abrígate muy bien.
¿Todo te lo he devuelto? ¿Nada tuyo me queda?
¿Tu retrato te llevas y tus cartas también?

Por última vez mírame. Vamos a separarnos.
Óyeme. No lloremos, pues necedad sería...
¡Y qué esfuerzo debemos los dos hacer ahora
para ser lo que fuimos... lo que fuimos un día!

Se habían nuestras almas tan bien compenetrado,
y hoy de nuevo su vida cada cual ha tomado.
Con un distinto nombre por senda aparte iremos,
a errar, a vivir solos... Sin duda sufriremos.

Sufriremos un tiempo. Después vendrá el olvido,
lo solo que perdona. Tú, de mí desunida,
serás lo que antes fuiste. Yo, lo que antes he sido...
Dos distintas personas seremos en la vida.

Vas a entrar desde ahora por siempre en mi pasado;
tal vez nos encontremos en la calle algún día.
Te veré desde lejos con aire descuidado,
y llevarás un traje que no te conocía.

Después pasarán meses sin que te vea. En tanto,
habrán de hablarte amigos de mí. Yo bien lo sé;
y cuando en mi presencia te recuerden, encanto
que fuiste de mi vida, «¿Cómo está?» les diré.

Y qué grandes creímos nuestros dos corazones,
¡y qué pequeños! ¡Cómo nos quisimos tú y yo!
¿Recuerdas otros días? ¡Qué gratas ilusiones!
Y mira en lo que ahora nuestra pasión quedó.

Y nosotros, lo mismo que los demás mortales,
en promesas ardientes de eterno amor creyendo.
¡Verdad que humilla! ¿Todos somos acaso iguales?
¿Somos como los otros? Mira, sigue lloviendo.

Quédate. ¡Ven! No escampa. Y en la calle hace frío.
Quizá nos entendamos. Yo no sé de qué modo.
Aunque han cambiado tanto tu corazón y el mío,
tal vez al fin digamos: «¡No está perdido todo!»

Hagamos lo posible. Que acabe este desvío.
Vencer nuestras costumbres es inútil. ¿Verdad?
¡Ven, siéntate! A mi lado recobrarás tu hastío,
y volverá a tu lado mi triste soledad.

Versión de Ismael Enrique Arciniegas

miércoles 9 de noviembre de 2011

Un poema de José Luis Quesada



Por José Luis Quesada


Los icacos


Al sur la tierra es seca, desértica, caliente,
pero en el norte los árboles suben vigorosamente
de la tierra.
De igual modo se imponen el prodigio de la
malanga, el helecho gigante, la mano de tigre.

Abajo, en la dulce tierra costera,
alineados frente al mar, florecen los icacos,
parecidos a grupos de avestruces empollando
en la arena.

Yo tuve el privilegio de sestear bajo su sombra
ensortijada,
vagabundo de la poesía, joven triste,
recostado siempre frente al mar
como ante una pregunta o quizás ante una respuesta.
“No tengo que ir a ningún lado para ser
yo mismo”, murmuraba el océano, “ni correr
tras la dicha”, porque si no está en mí es que
no existe”.

Busca la verdad y esparce su semilla
antes que la marea o la duda te borren.

sábado 29 de octubre de 2011

Grato recibimiento de Rafael Murillo Selva y Adriano Corrales en San Pedro Sula


En la obra presentada, Teatro, Comunidad, Liberación e Interculturalidad, Adriano Corrales descubre el desmarcaje de Murillo Selva del enfoque teatral europeo, la deconstrucción de "la escena", para proponer un teatro de proceso desde los "actores comunitarios", desde los sectores populares y desde el diálogo de interculturalidades...Un verdadero reto para las universidades de Honduras y C.A., según Corrales.



Jorge Martínez Mejía, Director de la Revista de Literaturta Metáfora, sirvió de moderador del evento.

 


Rafael Murillo Selva estuvo muy atento al desarrollo del evento y agradeció a la comunidad de hacedores de cultura y a la carrera de Letras de la UNAH-VS por el merecido homenaje a su tayectoria.



Adriano Corrales firmó los libros a la asistencia.



En la mesa: Rafael Murillo Selva, Osman Perdomo, Jefe de la Carrera de Letras y Adriano Corrales, escritor costarricence que presentó su libro Teatro, Comunidad, Liberación e Interculturalidad, el proyecto teatral de Rafael Murillo Selva.



Rafael Murillo Selva cuando se dirigía al auditorio de la UNAH-VS.



Rafael Murillo Selva con la placa otorgada por la Carrera de Letras de la UNAH-VS. El evento fue calorizado por los hacedores de cultura de la región norte, por el Consejo Regional de Cultura del Norte A y la Dirección Regional de Cultura.

jueves 29 de septiembre de 2011

La casa de los locos de John Connoley

Instalación de Alberto Nevado


Por John Connoley


LA CASA DE LOS LOCOS



Definitivamente en esta casa,
todos estamos locos.
Después de un duro día, llega la noche
y Pavlov no se cansa de corretear sus perros por el patio.
Chopin sigue sonando su piano en un fa sostenido
y es un desastre lo de Isabel Allende;
invade la sala con su tribu de espíritus
derribando sillas y mesas sin saludar siquiera.
Como último recurso hospitalario,
recojo del escritorio mi texto y mis anteojos
cruzo volando la estancia
buscando refugiarme en la aparente quietud de la biblioteca,
pero ahí están Galeano y Retamar,
fumando a cantaradas y hablando sin parar sobre La Guerra.
Subo de dos en dos las escaleras,
abro con un suspiro la puerta de la alcoba
pero allí, sobre un lienzo marchito
Diego Rivera le hace el amor a Frida Kalo.
Huidobro me grita cuatro versos,
Neruda llora su pena de amor en la azotea,
Octavio Paz se ríe carcajadas desde el baño,
Cortazar baila un tango en la sala
con un libro de cuentos en su mano.

Todos parecen haber bebido el mismo vino.
Suben y bajan las escaleras, escupen en el piso,
orinan en el zaguán, quiebran mis platos,
gritan viejas consignas, fuman hachís, asaltan el refrigerador
y caminan por las vigas del techo como arañas salvajes,
como locos.

La noche se abraza a las horas
y el sueño cuelga su hamaca en mi pupila.
Me despojo de mis propios demonios,
tomo por una oreja mi cuerpo
y lo abandono en un rincón bajo una mesa
hasta que el sol del nuevo día besa mi pelo
con una chispa de fingida esperanza.
Abro mis ojos, tomo asiento sobre un verso de Clementina
mientras el noticiero matinal
anuncia el estado del tiempo.
Bostezo largamente como un búho
hundo mi cara en el hueco de las manos
y me doy cuenta de que no hay nadie;
ni Octavio ni Cortázar, ni Diego ni Galeano.
De Retamar y Huidobro
solo quedan fragmentos
de un poema de amor calcinado por el tiempo
y en la pequeña mesa de la sala,
hay un pincel y dos libros
que Isabel y Frida olvidaron seguramente.

Se han ido todos juntos por la puerta del mundo
como se han ido siempre;
sin despedirse siquiera, sin arreglar la casa,
sin decirme absolutamente nada.
Han regresado cada quien a su tiempo y a sus libros
y una vez más vuelvo a quedarme solo con mis trampas.

jueves 25 de agosto de 2011

La nueva narrativa de la costa norte y el surgimiento del CONSORCIO EDITORIAL


 

¡Imparable, inclaudicable, cruda, casi salvaje pero intelectual, fresca, chocante, novedosa, joven, hipertextual, vigorosa, referencial y universal, sin recato y sin canon, descarada, honesta, ni puta ni derribada ni mojigata, sin mariconadas, sin embustes, seca y jugosa, tropical y urbana, que viaja en la Ruta 7 y sueña una urbe poderosa, que aniquila y ama sin aculerarse, que usa mota sólo para humarse, que divaga para hallarse, para morir joven, para no morir!

La nueva literatura de la costa norte no puede encajarse ni depositarse por correo, es demasiado pesada, son como veinticinco títulos en sala de espera, el volumen de letras es descomunal, jamás visto en la historia de la literatura hondureña. LA LITERATURA DE LA COSTA NORTE DE HONDURAS TIENE NOMBRE PROPIO Y NO CARGA FANTASMAS NI ESPERMAS AJENOS.

Y ahora tiene su propio Consorcio Editorial


Sólo esperen los títulos cuando lleguen, y traguen, y fumen...porque la vida se escribe o se olvida.

sábado 23 de julio de 2011

Imágenes de Hiroshi Watanabe

Hiroshi Watanabe nació en Sapporo, Japón. Se graduó del Departamento de Fotografía de la Facultad de Arte, en la Universidad de Nihon en 1975. Se mudó a Los Angeles después de su graduación y se involucró en la producción de comerciales de televisión japoneses, el tiempo de trabajo como productor. Más tarde estableció su propia compañía de producción y produjo más de 300 comerciales de Japón. Él recibió un MBA de la Escuela de Negocios de UCLA en 1993. En 1995, su pasión por la fotografía reavivado, y desde entonces ha viajado por todo el mundo extensivamente, fotografiar lo que encuentra interesante en ese momento y lugar. En 2000 cerró la compañía de producción con el fin de dedicarse por entero al arte y se convirtió en un fotógrafo a tiempo completo.









jueves 21 de julio de 2011

Definición de arte


Autorretrato de Cándido Portinari

Por Eduardo Galeano


Portinari no está - decía Portinari. Por un instante asomaba la naríz, daba un portazo y desaparecía.
Eran los años treinta, años de cacería de rojos en Brasil, y Portinari se había exiliado en Montevideo.
Iván Kmaid no era de esos años, ni de ese lugar; pero mucho después, el se asomó por los agugeritos de la
cortina del tiempo y me contó lo que vio:
Cándido Portinari pintaba de la mañana a la noche, y de noche también.
- Portinari no está - decía.
En aquel entonces, los intelectuales comunistas del Uruguay iban a tomar posición ante el realismo socialista y pedían la opinión del prestigioso camarada.
- Sabemos que usted no está, maestro - le dijeron, y le suplicaron:
- Pero, ¿no nos permitiría un momento? Un momentito.

Y le plantearon el asunto.
- Yo no sé - dijo Portinari. Y dijo:

-Lo único que yo sé, es esto: el arte es arte o es mierda.

domingo 17 de julio de 2011

Un libro nuevo en las manos

Un cuadro de Roberto Cripa

El mayor temor, a esta edad en que todo estaba claro y definido, no era a equivocarme sobre la forma de un verso nuevo,  la exactitud de un texto en prosa, un pensamiento propio, una idea única…el verdadero temor era hastiarme de los libros…que ya no me dijera nada el acostumbrado escozor de un libro nuevo en las manos…

Joú Ferratín

miércoles 13 de julio de 2011

sábado 2 de julio de 2011

Un viejo cadáver exquisito encontrado en la camisa de Edilberto Cardona Bulnes

Inestimable imagen, recientemente recuperada, de nuestro querido poeta Edilberto Cardona Bulnes


Por Jorge Martínez Mejía


También tengo una fotografía parlante
y un murciélago.

Enciendo la lámpara y tomo la tijera
para cortar mis viejos trapos
que me gustaba ver caer
con botones y todo,
hebra por hebra,
al césped donde los
niños reían con su sol  aplastado
y su magia temblorosa
de siglos.

Ya no cae la lluvia.

Cerca de mis viejos zapatos,
agazapado,
un ángel intenta encender el ventilador,
ya muerto,
con flores y otras pendejadas similares.

Descendido al simple
juego
de olvidar mis cosas,
por fin estoy de pie.

Soy Edilberto Cardona Bulnes,
he vuelto,
y me nombrarán Enrique.

viernes 24 de junio de 2011

Jorge Martìnez Mejìa, Fabricio Estrada, Francisco Udiel




Jorge Martìnez Mejìa


V



Ya estoy muerto y nada se sabrá del animal que hizo de su gesto una flor.

Rastrera en el polvo, la Poesía,

honda de quedarse quieta,

es sólo un ademán olvidado.

¿Cómo engendrar su negra lagartija?

¿Cómo llamarle pulpo? ¿puta sin casta?

¿Qué habrá en sus hombros si no el halcón de pico y de cabeza alta?

¿Qué más tendrá si no su hierba derrumbada, rugosa, otoñal, bastarda?

La poesía se ha roto.
La linterna cruje, Hécuba mía.





Fabricio Estrada


Juicio parcial para un desertor de la poesía



Porque un día hiciste de la poesía

tu lámpara maravillosa

y usaste de su genio
la palabra filosa
que ahora
se herrumbra en la selva.
Porque un día atestiguaste
la fe sin Dios de por medio
y coleccionaste del mundo
los milagros imprevistos del azar.

Porque en las noches
porque en la rabia,
porque juraste ser de los primeros
cuando la luz del día llamara
y araste con metáforas
la infértil materia del olvido.

Porque ahora finges de notario
y te apresuras por llegar a casa
y te sirven en los restoranes
y callas cuando el jefe grita
y te caes de la puerta de los buses
y te sabes las fronteras de los mapas y organigramas
sin acordarte
que un día cruzaste en bandadas los cielos
y diste palabra a los mudos
e izaste banderas de rebeldía
y soñaste más allá del despertador
y de los rechazos al préstamo bancario
y no decidiste morir con el diagnóstico equivocado
que prometía miserias, congojas
y la misma risa burlona que persigue al payaso
de un circo que no funciona.

Porque ahora
se te caen los dientes cuando mencionas poesía
y bajas la mirada
cuando de reojo
ves pasar la vida
como quien ve pasar
un tren en llamas.

                                                        



Francisco Udiel


QUIERO MORIR EN UN POEMA




Quiero morir en un poema



y nunca levantarme,



dejarme caer en el cetro olvidado



del flanco de un pájaro



ser removido por el viento.



Nadie sabrá que he muerto,



me asfixiaré mil veces en el pulmón



que agoniza en tu pecho,



un cuerpo ahogado



cuando pases,



sin que lo sepas.

domingo 19 de junio de 2011

Monica Gameros, Karen Valladares, Mayra Oyuela.

Fotografía: Propiedad del autor



Es raro el amor,
es un monstruo que nos aguijoena y luego nos abandona en el basurero,
a merced del idealismo, del vacío, de la adicción.
Es tan raro el amor: un fenómeno neuronal dicen los que fríos observan la vida tras el cristal;
una tragedia dicen las que mueren de amor al encontrar el camino al suicidio,
la mejor de las drogas digo yo, cuando después del beso viene la euforia
y arde mi piel.

Es raro el amor: un beso cálido, el último abrazo,
una palabra flotando en la habitación del hotel,
en el callejón solitario, en el asiento trasero del auto,
en las azoteas de esta ciudad.


Es imperfecto el amor, insólito viene de improviso: puede dejarnos en silencio,
arrancarnos un grito, un lamento, una sonrisa impertinente en medio del comedor,
en medio de un cementerio de muecas sombrías.


Es extraño y raro el amor: una bomba de adrenalina,
un impulso para seguir con la vida, incluso
una ironía que nos indica el camino a la locura.
A veces pienso en el amor como un mito,
es uno, sus tonos, sus matices, su brillo
cambian de acuerdo al monstruo que soy y al monstruo al que amo,
es uno con el que comparto los besos, es otro con los suspiros y
es diferente cuando me tragan los silencios, esos espacios de tiempo
en los que nos observamos y nos reconocemos.
Es loco el amor, puede llevarnos a las cenizas,
o transformarnos e mpulsarnos
para estallar la bomba que termine con este infierno.






Fotografía: Rosemary Arevalo

Pasa el viento en las calles
igual que los enamorados

los tranvías y la vida...
Oto Rene Castillo
Pasa todo

Pasa todo, pasa el viento.

Los caminos,
los que se aman y los que no se aman.
Los locos.
Los que gritan el tiempo a orilla de una calle
los pájaros
la música a través de la ventana
el recuerdo en la bolsa de marca
el cigarrillo
el temblor en mis piernas
los pensamientos inútiles
y los furtivos.


Las ideas que crecen en las manos encerradas de todos.
La palabra vacía.
La que dice algo
o mucho
o demasiado
la que es solo tumulto
la que hace tiritar los labios.


Pasa.
Si, todo pasa.
El silencio
la luz,
los enemigos
los amigos
los amores de junio
los de mayo
los de cualquier estación
y los que pronto se olvidan,
ĺos amores fugaces.
El orgasmo
el abrir y cerrar de ojos.
Los versos,
la metáfora
todo pasa
entre un ir y venir a ninguna parte
entre un olvido
y la mañana siguiente


Tomado del libro Ciudad Inversa
.
Fotografía: Propiedad del autor


Nos compromete el grito




Buenos días sindicatos, buenos días socialistas,
buenos días trotskistas y seguidores de Gramsci.
Buenos días populistas y proletariado.
Buenos días campesinos, buenos días campesinas,
buenos días científicos, intelectuales,
lideres, zapateros, ebanistas, y poetas.
Buenos días amas de casa, anarquistas,
historiadores, niños, niñas,
buenos días marxistas, emos y punks.
Buenos días dramaturgos, actores, músicos, y orejas.
Buenos días docentes, buenos días artistas
buenos días estudiantes, feministas, taxistas
escultores, camareros e incrédulos.
Bienvenidas ratas, bienvenido sol,
bienvenida piedra, zanates, seudo derechos humanos
garrotes e infiltrados:
Estamos todos reunidos aquí
porque en casa presidencial
hoy amaneció gobernando una cucaracha.
Camaradas puristas del lenguaje,
no pediré disculpas por el panfleto
porque desde los estercoleros de New York
se promueve la sangre,
residimos en el lugar que habita el hombre,
convivimos en el lugar donde lapidan al hombre
y no queremos más hijos para llorar,
nos compromete el grito,
nos compromete la luz que se dispara
desde los fusiles de nuestras gargantas
desde la gallardía de sabernos todos hijos de la carne,
dioses de carne.
Pedimos pan y nos dan hambre,
pedimos respeto y nos proveen soborno.
No doblaremos las rodillas,
no es tiempo de orar,
no esperaremos que crucifiquen nuestra opinión
para que resuciten nuevas democracias,
en nuestras manos la esperanza de levantar la vida
y honrar la sangre de los que hundieron
el anhelo como anzuelo a la tierra,
aferrados al consuelo de devolvernos la esperanza.
Los que custodiamos los sueños en las noches baldías
no instigaremos en el llanto de las madres que hacen patria
con los nombres de sus hijos muertos.
¿Quién amará al hombre con su destello verduzco de azufre?
humanoides mercenarios de humanos,
líderes de un sol que no sabe alumbrar,
melodías tristes son las marchas tras sus pasos
con la furia incesante en cada pie,
con la madrugada reciclada en los ojos
y un ataúd de paisajes por derribar.

¿Quién habitará a este hombre?
Selva de carne atravesada por la desgracia de lo insuficiente
licántropo de ciudades hundidas bajo sus huellas
ave fénix que la muerte vencerá
ante la desgracia de llevar a cuestas un precio.

¿Quién pereció en este hombre?
¿La bondad, la esperanza en lo verdadero?
Avanza con armas el humanoide, animal de vértigos
criatura extraña y rebelde,
domesticada por el lujo, por la avaricia,
por el poder y el descaro